Una historia de más de 500 años: una finca con una tradición vitivinícola en manos de la misma familia desde 1497. Un hombre, Josep Maria Raventós i Blanc, que creyó en este terruño y que en el año 1986 creó un vino para estar entre los grandes espumosos del mundo. un presente y un futuro: entender este pedazo de tierra y dejar que se exprese de la mejor manera en nuestros vinos.