La experiencia ya acumulada de 10 años viendo cómo evoluciona este espumoso y cómo envejece en botella, nos empujan y anima a sacar al mercado un número limitado de añadas viejas: 1998, 1999 i 2000, con una producción de 380, 405 y 865 botellas respectivamente.
Son muy pocas botellas, que avalan el minucioso trabajo realizado en todo el proceso de elaboración de este cava: desde el trabajo en el campo, hasta la bodega. El precio, acorde con las expectativas de estas tres grandes añadas.
Cada añada tiene un cupaje único y diferente, elegido personalmente por su creador; Manuel Raventós.
La experiencia ya acumulada de 10 años viendo cómo evoluciona este espumoso y cómo envejece en botella, nos empujan y anima a sacar al mercado un número limitado de añadas viejas: 1998, 1999 i 2000, con una producción de 380, 405 y 865 botellas respectivamente.
Son muy pocas botellas, que avalan el minucioso trabajo realizado en todo el proceso de elaboración de este cava: desde el trabajo en el campo, hasta la bodega. El precio, acorde con las expectativas de estas tres grandes añadas.
Cada añada tiene un cupaje único y diferente, elegido personalmente por su creador; Manuel Raventós.
La experiencia ya acumulada de 10 años viendo cómo evoluciona este espumoso y cómo envejece en botella, nos empujan y anima a sacar al mercado un número limitado de añadas viejas: 1998, 1999 i 2000, con una producción de 380, 405 y 865 botellas respectivamente.
Son muy pocas botellas, que avalan el minucioso trabajo realizado en todo el proceso de elaboración de este cava: desde el trabajo en el campo, hasta la bodega. El precio, acorde con las expectativas de estas tres grandes añadas.
Cada añada tiene un cupaje único y diferente, elegido personalmente por su creador; Manuel Raventós.