En la bodega nuestra labor es preservar al máximo todo el trabajo que hemos hecho en la viña. Las primeras 48 horas de la llegada de la uva son fundamentales, y somos muy exigentes en estos primeros momentos. La vendimia es toda manual, el transporte lo más rápido y delicado posible. Desde el momento que la uva cae en la prensa empezamos a echar nieve carbónica protegiéndolas del oxígeno. Sólo utilizamos el mosto flor para nuestros vinos y cavas, el mosto de las primeras prensadas. Hacemos un desfangado estático dejando que las partículas se vayan depositando. Una vez limpio sacamos el claro controlando la turbidez exacta a la que dejaremos el mosto que va a fermentar. La fermentación alcohólica la realizamos en depósitos de acero inoxidable con temperatura controlada a 18ºC. Una vez terminada la fermentación alcohólica dejaremos reposar nuestros vinos base hasta el momento del cupaje y del tiraje. Nuestros cavas tienen un mínimo de 15 meses para el Reserva Brut y De Nit, de 3 años para el Gran Reserva de la Finca, de 4 años para Elisabet y un máximo de 7 años para nuestro cava de más larga crianza. Durante todos esos meses los cavas van cambiando de perfil aromático y ganando en complejidad. Una vez terminada la crianza sobre lías, procedemos a la clarificación y el degüelle de nuestros cavas. El licor de expedición, determinado en función de las condiciones de cada añada, debe potenciar el trabajo de la naturaleza y viña, el sello de la personalidad de los cavas Raventos i Blanc.