Vinos Naturales, Raw Wine y Nueva York

“Si de algo ha servido el auge del movimiento natural, ha sido para tomar conciencia de hasta qué punto el hombre interviene en la elaboración del vino.” Josep Pitu Roca.

El vino natural ha cambiado el panorama.

Mucho se está hablando últimamente del auge del movimiento de los vinos naturales.

Estos han existido desde tiempos inmemoriales. De hecho, los primeros vinos que se elaboraron, hará cosa de 8.000 años en Georgia, no se hacían ni con levaduras, ni con aditivos, ni con los procesos que se usan en la actualidad.

Los vinos naturales son aquellos que se elaboran de forma que se intenta llevar al mínimo toda intervención en los procesos de viticultura y vinificación; se trata pues de acompañar el vino en su camino, el resultado del cual tiene que ser un fiel reflejo de la tierra donde nace.

La tendencia de los vinos naturales, pero, sí que es relativamente nueva. Una tendencia que hemos creado entre todos, que no tiene un padre ni una madre sino el aumento de la pasión y conciencia de elaboradores y aficionados que han ido descubriéndolos y enamorándose de ellos.

Con nuestra pasión por innovar constantemente, ahora hace 3 años, Pepe Raventós empezó a elaborar vinos sin sulfitos vinificados en el garaje de su casa. Así, durante unos años de transición entre Nueva York y Sant Sadurní y, mientras seguía las reformas del antiguo Mas para hacer de él su casa, empezó a experimentar en hacer vinos los más puros posibles. Quería recuperar el Mas y crear unos vinos auténticos y experimentales.

Así pues, su versión más “garajista” le empuja a elaborar vinos sin sulfitos como forma de trabajar y de concebir la vida. En el garaje, lugar limpio, exclusivo, pequeño y libre de levaduras de segunda fermentación en el ambiente, es donde experimenta con ánforas, cementos y brisados y, donde elabora los vinos que más le apasionan.

Nuestra pasión por la viticultura nos lleva a la selección de variedades autóctonas de uva en suelos singulares y diferentes que dan a estos vinos la amplitud y complejidad que buscamos.

El objetivo está claro: producir vinos auténticos, muy equilibrados; permitiendo al terroir expresar plenamente su naturaleza intrínseca.

No hay mejor carta de presentación que dar a conocer su segunda añada en la feria de vinos naturales Raw Wine y, así lo hicimos, los días 5 y 6 de noviembre en el Brooklyn más auténtico; seguro que se hablará mucho de ellos.

La colección está compuesta por: un 100% Xarelo; un 100% Xarelo Ancestral elaborado según el método ancestral; y un 100% Bastardo Tinto. Todos ellos son vinos naturales sin filtrar y sin ningún sulfito o aditivo añadido.

Raw Wine Fair fue creada por Isabelle Legeron, conocida como “That crazy french woman”, la única mujer francesa con el título de Master of Wine y, una de las voces más importantes, reconocidas y escuchadas en el mundo de los vinos naturales. Es creadora también del libro “Natural Wine: An introduction to organic and biodynamic wines made naturally.”

Durante dos días de frenético ritmo, nos mezclamos entre el grupo más selecto y heterogéneo de más de 140 pequeños elaboradores de todo el mundo.

Por suerte, nos encontramos y conocimos todos el primer día en la Opening Party celebrada en el restaurante Ten Bells en medio del Manhattan más Lower; punto de parada mágico e obligatorio si visitáis la zona.

Si hay una ciudad que en los últimos años se ha convertido en un auténtico polo de atracción de vinos naturales, es sin duda, Nueva York. Para Pepe, volver, siempre es volver a casa. Entre feria, vinos y catas, no podíamos perder la oportunidad de disfrutar de su versión más gastronómica y de algunos de los restaurantes donde, a fecha de hoy, podemos encontrar las mejores cartas de vinos naturales del mundo.

Compartiendo recuerdos y, escogiendo entre todo lo que hay por ver y hacer en la ciudad, llegamos al restaurante Racines, ubicado junto al City Hall de Nueva York en 94 Chambers Street, en el barrio de Tribeca, Manhattan. Este es conocido por tener elaboradores poco corrientes y, el propietario, Eben Lillie, que recientemente nos ha visitado, ha sido un partidario clave del vino natural en la ciudad de los rascacielos. Si nunca os dejáis caer por allí, ¡saludadlo de parte de todo el equipo!

Si sois de los que disfrutáis en un buen ambiente cosmopolita y hipster, acercaos hasta el 138 de Orchard Street y descubrir el restaurante Contra dónde su diseño y decoración te cautivarán; la comida que ofrecen es un claro reflejo de la cocina contemporánea de la ciudad, con ingredientes interesantes, locales y de temporada.

Dejándonos llevar por las calles de Houston Street, llegamos a Estela, una visita obligada en ambiente nocturno; sirven cócteles hasta altas horas de la noche. El enfoque personal de las tapas de Ignacio Mattos, chef del local, hace que te sientas como en casa.

¡Volveremos pronto, Nueva York!

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